Y Niño de Elche lo vomitó todo

Niño de Elche no está gordo. Lo que pasa es que se ha comido los poemas fonéticos de Hugo Ball, los cantos gregorianos de la misa tredentina, a Aristoteles por seguiriyas, la bomba gitana de Lola Flores, a Pepe Marchena, media Gran Vía zarzuelera y tanguera, una deconstrucción de García Lorca y la voz lisérgica…